Admiro el trabajo de Jorge Drexler, un artista uruguayo que consigue atraer la atención por su originalidad tanto en las letras como en la combinación sabia de técnicas e instrumentos tradicionales y modernos.En sus canciones transparenta el gran mundo interior que alberga.
Hoy me he detenido en la primera canción de su último disco (que me regalaron hace poco). Me ha parecido buenísima para dejarla en el blog, así que aquí abajo la tenéis.
¿No da mucho que pensar?
¿No te hace evocar situaciones vividas?
¿No te da pistas sobre cómo vivir en este mundo de prisas?
Allá va:
12 segundos de oscuridad
Gira el haz de luz
para que se vea desde alta mar.
Yo buscaba el rumbo de regreso
sin quererlo encontrar.
Pie detrás de pieiba tras el pulso de claridad
la noche cerrada, apenas se abría,
se volvía a cerrar.
Un faro quieto nada sería
guía, mientras no deje de girar
no es la luz lo que importa en verdad
son los 12 segundos de oscuridad.
Para que se vea desde alta mar...
De poco le sirve al navegante
que no sepa esperar.
Pie detrás de pie
no hay otra manera de caminar
la noche del Cabo
revelada en un inmenso radar.
Un faro para, sólo de día,
guía, mientras no deje de girar
no es la luz lo que importa en verdad
son los 12 segundos de oscuridad.
(Letra: Jorge Drexler / Música: Vitor Ramil)
Sepúlveda, 27/03/06
Os animo a dejar aquí abajo vuestros comentarios y a entrar en la página de Drexler, donde podéis conocer datos biográficos, escuchar sus canciones, o ver pequeños videos.




